En la Guajira, los indígenas wayuu viven en pequeños
asentamientos de casas dispersas llamadas comunidades, en donde algunas de
ellas, pueden encontrarse cerca a una fuente de agua, generalmente algún pozo
de agua permanente o un jagüey del cual en muchas ocasiones y dependiendo de la
necesidad los indígenas se ven obligados a consumir agua en condiciones
deplorables de salubridad. Estas comunidades están habitadas por familias
emparentadas, regidas por un sistema matrilineal, cuyo jefe es generalmente el
tío materno; todos los miembros vinculados entre sí por lazos de
consanguinidad por la línea materna, llamados apushi, son los parientes
"de carne" y pertenecen a una casta de los cuales podemos resaltar la
casta Uriana, la casta Epieyú, la casta Jusayu entre otras.
En ocasiones los wayuu utilizan como nombre propio
sitios que suelen
Identificarse con ciertos espacios geográficos de
la península. Algunas familias viven en modestas casas de una sola pieza y
otras en sus autóctonas "waurushe" o chozas de paja y madera sin
paredes, Para sobrevivir, los wayuu venden chinchorros, cobijas, bolsos y
mantas adornadas con imágenes de la vida wayuu; también hacen gorras y
"guaireñas", un calzado muy sencillo de piel, madera o paja, que
venden y confeccionan ellos mismos aunque no hayan tenido capacitación previa
en estos temas, probando así, la inteligencia innata y la tradición artesanal
c0onservada por generaciones.
En los diferentes sectores que componen el departamento de la guajira, se pueden encontrar también, las distintas maneras de sobrevivir del wayuu, en donde es fácil encontrar comunidades que dependiendo del área donde se encuentren viven de la cría de animales, del cultivo del maíz, la yuca, las hortalizas entre otros; igualmente, viven de la quema de la madera para convertirla en carbón, de la venta de gasolina y en general de la comercialización de diferentes productos.
Por cultura, los wayuu en su mayoría viven en sus rancherías, ubicadas en las zonas rurales de los asentamientos urbanos, en donde el acceso a la educación en muchas de ellas, solo se da para beneficiar a la población infantil. El acceso de la educación a la población adulta es muy limitado o nulo; prueba de esto, es el índice tan alto de personas en situación de analfabetismo que registra la población adulta wayuu (178.000), según datos arrojados por el DANE en el último censo.
La
vulnerabilidad en los wayuu no solo es en el aspecto académico sino también en
el aspecto nutricional, psicológico y ambiental, siendo este último, producto
del desaseo en que se encuentran muchas de las comunidades indígenas, en donde
es fácil encontrar indígenas de todas las edades viviendo inmersos en las
basuras acumuladas en sus rancherías, considerados todos ellos por tal motivo,
en situaciones de riesgo debido al nivel de vulnerabilidad en que se hallan
tanto en su salud física como en su salud emocional
Hay
que saber apreciar nuestros indígenas ya que son parte de nuestra cultura

hay que respetar a los indígenas muy buen blog ^^
ResponderEliminarsaber que una cultura como esta se encuentra oculta entre nosotros y no saber valorar algo de tal magnitud representa la perdida de la cultura del buen venezolano. no importa quien sea o de donde vengas todos somos hermanos.
ResponderEliminarWuinder tienes mucha razon, debemos saber apreciar a nuestros indigenas, ya que son parte de nuestra cultura, de nuestra vida...
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